martes, 16 de marzo de 2010

Zozobra


A veces odio de indiferencia, de complejidd, de desesperanza, animadversión o de envidia, no examino mi vida con frecuencia por miedos colaterales que son muy dañinos, por verguenza o repudia (desidia al fin y al cabo) no soy fiel a Dios, no soy claro al proyecto que Dios quiere de mi, no soy un buen hijo, soy un mal ejemplo. A veces se peca de indiferencia otras veces de forma consciente y reiterativa. Prefiero no pensarlo mucho más porque me agobio de nuevo, soy pecador como el que más pero creo en Dios a mi manera (que no puede ser correcta) pero me hace sentirme bien y seguro en mi mosmo y en mi persona, lo más importante es mi vida y mi testimonio como persona humana con fallos. Soy prisionero de mis actos y esclavo de mis palabras y acciones en todo tiempo pasado, presente y futuro.


¿Cómo hacer para no dejar de fluir pensamientos? ¿Cómo hago para no ponerme nervioso ante ello? ¿Cómo los paro? ¿Cómo los dosifico? ¿Es bueno esto que me pasa? ¿Cómo los controlo? y yo ¿Cómo me puedo serenar y relajar ante tanta marabunda de pensamientos? ¿Me gusta en verdad esto que hago? ¿Me siento bien conmigo mismo? ¿No cogeré apatía? ¿Es respetable y honorable todo lo que hago? A veces caen en el saco del olvido y se necesita un buen zarandeo para que vuelvan a estar presentes. Hay que respetar siempre las decisiones por duras o difíciles que te parezcan, aunque hagan daño.


No hay que hacer dramas, lo importante es intentar ser fuerte, y no dejarse llevar por los inconvenientes o contrariedades que se te presentan. Las vicisitudes van a estar siempre es algo natural en el ser humano. A veces te agotas y te aletargas y eso es improductivo se mire por donde se mire. Hay que tener siempre esperanza en superarse y llegar a la meta del camino. A veces nos provocan y somos incolunes como piedras y ya nos hacemos inmunes a cualquier ataque. "no hay mal que dure cien años"


No se puede ser un borrego al son que te marquen, me dejo influenciar muy facilmente por lo que me dicen. Donde va Bvol donde va la gente y toca las palmas si la gente las toca. Si no las tocan me arrincono yo solo. Este es mi drama y mi problema, que no soy claro y no se lo que quiero, soy vulnerable gris oscuro o negro. A veces me dejo llevar por la vida con alegria y entusiasmo otras veces no, soy así esfervescente como la gaseosa.


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