sábado, 11 de julio de 2009

Limpieza a fondo

Llevo desde el domingo pasado que empezamos con los recuerdos, y del lunes al viernes con los pintores, pidiendo y arreglando el Carmen que estoy muerto cansado y luego hay otros miembros de la Cofradía que no salen porque no quieren y aparte lidiar con la Bru, con la Te y con la Agrupa (y los jóvenes como son el ru y compañía) y eso quema a cualquiera, el artículo de D. Pablo en la revista genial y le falta la palabra talibanes que yo se la añado porque de verdad son así. Cualquiera se desiluciona así cuando nada más ven las faltas y no reconocen lo bueno que hacemos y la verdad eso es doloroso y triste. Además tenemos al niño diabólico como se le ha puesto que aparece nada más cuando le interesa cuando se cambia a la Virgen de ropa y es tan chismoso que quiere enterarse del todo y no sabe de nada y pregunta las cosas 20 veces. En definitiva, el Dio está para ponerse medallitas, la Te chinchosa nada más dando órdenes y disponiendo a su gusto y los demás nada más viendo lo malo y nunca lo bueno y así no se puede trabajar con gusto y por amor a la Virgen, así están encangrenao y envenenao que lo único que hacen es señalarte con el dedo acusador y criticar por todo lo que haces y dices, y yo, así sinceramente no estoy agusto ni tengo necesidad de llevame berrinches cuando yo otras veces he colaborado en lo que he podido y sin ataduras ningunas. ¿Qué hago yo entonces bien? ¿De qué sirve que yo esté en el Carmen? ¿Qué aporto a la cofradía? ¿Simplemente aporto cosas malas y que la gente vaya especulando y diciendo? ¿Qué necesidad hay de pasarlo mal cuando yo podría estar tan tranquilo aquí en mi casa sin salir a la calle y sin rodearme de nadie para que así no me cuestionen? Yo no quiero ser la diana donde se claven todos los dardos envenenados porque yo aún quiero vivir mi vida pero para vivirla amargado mejor me quedo quietecito.

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